Desafío
El museo se enfrentaba a crecientes problemas de seguridad debido a unos sistemas de circuito cerrado de televisión y supervisión obsoletos, que creaban posibles vulnerabilidades en un edificio estrecho de varias plantas. Con espacios interiores compactos repartidos en varias plantas y miles de visitantes al año, el museo necesitaba una mejor visibilidad sin perder su ambiente histórico. La dirección también buscaba una solución escalable, capaz de adaptarse a las necesidades futuras para garantizar la protección continua de los visitantes y las colecciones.
Sistema de videovigilancia.