La detección manual de incendios: una acción humana necesaria
¿En qué consiste exactamente?
Un sistema manual de detección de incendios se basa en un principio sencillo: la alarma es activada por una persona que detecta por sí misma el inicio de un incendio. Sin sensores ni automatismos, es el ojo humano el que desempeña el papel de detector.
En la práctica, este tipo de instalación se basa en algunos elementos clave: los pulsadores manuales de alarma (las conocidas cajas rojas que encontramos en los pasillos y cerca de las salidas), una alarma acústica que se activa al accionar el pulsador y, en ocasiones, un panel de señalización sencillo que permite localizar el lugar donde se ha activado la alarma.