Las baterías de iones de litio se utilizan actualmente en numerosos dispositivos de uso cotidiano, como ordenadores portátiles, teléfonos móviles y tabletas, así como en sistemas de mayor envergadura, como vehículos eléctricos, redes eléctricas e infraestructuras de almacenamiento de energía en España. Su capacidad para recargarse de forma eficiente las convierte en una opción habitual en los dispositivos electrónicos modernos.
Aunque los incidentes son poco frecuentes, las baterías de iones de litio pueden presentar un riesgo de incendio en determinadas circunstancias.
Por ello, es fundamental que tanto las empresas como los particulares comprendan por qué puede ocurrir y cómo reducir el riesgo.