Los enchufes inteligentes pueden estar expuestos a riesgos de pirateo informático, lo que, en teoría, podría permitir a personas malintencionadas acceder a determinados dispositivos inteligentes de su hogar o empresa. Aunque sus enchufes inteligentes solo se utilicen para un televisor o una cafetera, las consecuencias podrían ser más graves si un ciberdelincuente consigue acceder a su red Wi-Fi y, por ejemplo, interferir con puertas o portones eléctricos o con sistemas de seguridad.
Se descubrió que determinados enchufes de TP-Link, Meross, Innr y Ajax eran especialmente vulnerables a los ataques informáticos. Una vez que un intruso obtenía acceso al enchufe, podía cortar el suministro eléctrico y, al mismo tiempo, permanecer conectado a la red inalámbrica del domicilio sin ser detectado. Los fabricantes afectados han publicado soluciones o han indicado que publicarían actualizaciones para solucionar estos problemas.
A medida que los enchufes inteligentes y otros dispositivos conectados se vuelven más populares, los requisitos y las normas que los regulan son cada vez más estrictos. Por ello, es probable que las vulnerabilidades mencionadas sean menos frecuentes en las futuras generaciones de enchufes inteligentes. Elegir productos de fabricantes consolidados y fiables y mantener el firmware actualizado sigue siendo una de las mejores medidas de protección.