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Extinguishers
published on 20/08/2026

Tipos de extintores y sus agentes extintores

Tipos de extintores y sus agentes extintores

Existen diferentes tipos de extintores diseñados para combatir distintos tipos de incendios, desde materiales habituales como el papel y la madera hasta equipos eléctricos, líquidos inflamables, aceites de cocina y metales combustibles.

En España, los incendios se clasifican, de acuerdo con la norma UNE-EN 2, en cinco clases principales: A, B, C, D y F. Los incendios de origen eléctrico no constituyen una clase de fuego específica, pero requieren el uso de un extintor adecuado para los equipos e instalaciones eléctricas.

Dado que los combustibles y las fuentes de ignición son diferentes, también lo son los agentes extintores necesarios para combatir eficazmente cada incendio. Utilizar un extintor inadecuado para un determinado tipo de fuego no solo puede resultar ineficaz, sino que también puede agravar el incendio y poner vidas en peligro.

Las principales clases de fuego son:

1 Clase A

Incendios de materiales sólidos, generalmente de naturaleza orgánica, que normalmente arden formando brasas, como madera, papel, cartón o textiles.

2 Clase B

Incendios de líquidos o sólidos licuables, como gasolina, aceites, grasas, pinturas, barnices, resinas o ceras.

3 Clase C

Incendios de gases inflamables, como metano, propano, hidrógeno, acetileno o gas natural.

4 Clase D

Incendios de metales combustibles, como aluminio, magnesio, sodio, potasio o determinadas aleaciones metálicas.

5 Clase F

Incendios derivados de aceites y grasas de origen vegetal o animal utilizados en aparatos de cocina, como freidoras.

6 Incendios de origen eléctrico

Los incendios que afectan a instalaciones y equipos eléctricos no constituyen una clase de fuego independiente. Para combatirlos deben utilizarse extintores adecuados para este tipo de riesgo y, siempre que sea posible y seguro, desconectar previamente la alimentación eléctrica.

En España, los extintores deben instalarse de acuerdo con los requisitos establecidos por el Reglamento de instalaciones de protección contra incendios (RIPCI). Su ubicación debe permitir que sean fácilmente visibles y accesibles, y deben situarse cerca de los puntos donde exista una mayor probabilidad de inicio de un incendio y, cuando sea posible, próximos a las salidas de evacuación. La parte superior del extintor debe quedar situada entre 80 y 120 cm del suelo, y la distancia horizontal máxima desde cualquier punto considerado como origen de evacuación hasta un extintor no debe superar los 15 metros.

Los extintores portátiles deben cumplir, entre otros requisitos, las normas UNE-EN 3-7 y UNE-EN 3-10.

Scutum puede ayudar a las empresas a seleccionar, instalar y mantener los extintores más adecuados en función de los riesgos presentes en cada zona, contribuyendo al cumplimiento de los requisitos aplicables en materia de protección contra incendios.

Los diferentes tipos de extintores

Extintores de agua

Los extintores de agua combaten los incendios mediante un potente chorro de agua. El agua enfría los materiales en combustión al absorber su energía térmica. A medida que disminuye la temperatura, la combustión se ralentiza hasta que las llamas se extinguen por completo.

Fire Extinguishers

El agente utilizado es sencillo: H₂O, es decir, agua, que enfría el fuego absorbiendo el calor generado por el material en combustión.

Los extintores de agua son adecuados principalmente para los incendios de clase A, provocados por materiales sólidos combustibles como la madera, el papel y los textiles.

Los centros de trabajo, como las oficinas, pueden estar especialmente expuestos a este tipo de incendios debido a la presencia de papel, mobiliario y otros materiales combustibles.

El uso de un extintor de agua debe realizarse siempre siguiendo las instrucciones indicadas en el propio equipo. En los modelos correspondientes, se debe retirar el pasador de seguridad, dirigir la boquilla hacia la base de las llamas y accionar la palanca.

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Importante

Aunque el agua es muy eficaz frente a los incendios de clase A, puede ser peligrosa cuando se utiliza sobre equipos eléctricos bajo tensión o sobre incendios de aceites y grasas de cocina.

También puede resultar ineficaz frente a incendios de líquidos inflamables y metales y, en determinadas circunstancias, contribuir a la propagación del fuego.

Extintores de espuma

Los extintores de espuma combaten el fuego separando el combustible de las llamas mediante la creación de una capa de espuma sobre la superficie en combustión. Esta capa limita el contacto entre el combustible y el oxígeno y ayuda a evitar la reignición.

Algunas espumas utilizadas históricamente contenían sustancias pertenecientes al grupo de los PFAS (sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas). Debido a su persistencia en el medio ambiente y a sus posibles efectos sobre la salud, estas sustancias están sujetas a una regulación cada vez más estricta a nivel europeo.

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Por ello, a la hora de seleccionar un extintor de espuma, es importante tener en cuenta la composición del agente extintor y la normativa vigente.

Según su tipo y homologación, los extintores de espuma son adecuados para incendios de clase A y B, es decir, incendios de materiales sólidos combustibles y de determinados líquidos inflamables.

En un incendio de materiales sólidos, el chorro debe dirigirse hacia la base de las llamas. En caso de incendio de un líquido inflamable, la espuma debe aplicarse cuidadosamente para cubrir progresivamente la superficie del combustible sin dispersarlo.

Extintores de polvo

Los extintores de polvo combaten los incendios interrumpiendo la reacción química en cadena de la combustión y aislando las llamas del combustible.

Dependiendo del tipo de polvo utilizado, los extintores pueden ser adecuados para diferentes clases de fuego. Los polvos ABC modernos, por ejemplo, suelen contener fosfato monoamónico, que interviene en la reacción química de la combustión y contribuye a extinguir las llamas.

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Según su tipo y homologación, los extintores de polvo pueden utilizarse para incendios de clase A, B y C. También existen polvos específicos para incendios de clase D, es decir, incendios de metales.

Asimismo, determinados extintores de polvo pueden utilizarse en presencia de equipos eléctricos, siempre que el equipo esté diseñado y certificado para este uso.

Los extintores de polvo son especialmente versátiles y, por ello, resultan útiles en espacios donde pueden coexistir diferentes riesgos de incendio.

Sin embargo, el polvo también presenta algunos inconvenientes. Puede resultar irritante o perjudicial si se inhala en grandes cantidades y puede ensuciar o dañar equipos electrónicos sensibles. Por ello, su utilización debe valorarse cuidadosamente en espacios con equipos delicados.

Extintores de CO₂

Los extintores de CO₂ (dióxido de carbono) utilizan el dióxido de carbono como agente extintor. El CO₂ desplaza el oxígeno necesario para mantener la combustión y, al mismo tiempo, contribuye a reducir la temperatura del incendio debido a su baja temperatura de descarga.

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Los extintores de CO₂ son especialmente adecuados para determinados incendios en instalaciones y equipos eléctricos, siempre que el modelo utilizado esté homologado para este tipo de riesgo.

Por este motivo, son habituales en zonas que contienen ordenadores, cuadros eléctricos, equipos electrónicos u otros dispositivos sensibles.

Una de sus principales ventajas es que el CO₂ no deja residuos, lo que reduce el riesgo de daños derivados de los restos de agente extintor sobre los equipos.

Los extintores de CO₂ suelen identificarse mediante una identificación de color negro.

Antes de utilizarlos sobre un equipo eléctrico, se debe desconectar la alimentación siempre que sea posible y hacerlo de forma segura. A continuación, se debe dirigir la boquilla hacia la base del fuego y accionar la palanca siguiendo las instrucciones del fabricante.

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Importante

Los extintores de CO₂ deben utilizarse con especial precaución en espacios pequeños, cerrados o con una ventilación insuficiente.

El dióxido de carbono puede reducir la concentración de oxígeno en el aire y generar un riesgo de asfixia para las personas presentes.

Por ello, después de utilizar un extintor de CO₂ en un espacio cerrado, es fundamental garantizar una ventilación adecuada.

Extintores de agente químico húmedo

Los extintores de agente químico húmedo utilizan una solución, generalmente a base de acetato de potasio (CH₃CO₂K), que se proyecta directamente sobre el incendio. Algunas formulaciones también pueden contener citrato de potasio o bicarbonato de potasio.

El agente extintor actúa de dos maneras. En primer lugar, enfría las llamas y reduce su temperatura, ralentizando la combustión. En segundo lugar, forma una capa protectora sobre la superficie del combustible, creando una barrera entre las llamas y el combustible y ayudando a evitar la reignición.

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El agente extintor se proyecta en forma de niebla fina para enfriar el aceite o la grasa en combustión sin provocar salpicaduras que puedan propagar el incendio.

Los extintores de agente químico húmedo son especialmente eficaces contra los incendios de clase F, provocados por aceites y grasas utilizados en aparatos de cocina, como las freidoras.

En estas situaciones, utilizar agua es extremadamente peligroso. El contacto del agua con el aceite caliente puede provocar una vaporización instantánea y una violenta proyección del aceite en llamas, lo que puede extender rápidamente el incendio y causar graves quemaduras.

Los extintores de agente químico húmedo cubren los aceites y grasas en combustión, los aíslan de las llamas y ayudan a detener la combustión.

Extintores automáticos

Los extintores automáticos se diferencian de los extintores convencionales principalmente por su modo de funcionamiento.

Mientras que un extintor manual requiere la intervención de una persona, los sistemas automáticos pueden detectar un aumento de temperatura y liberar automáticamente el agente extintor cuando se alcanza una temperatura determinada.

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Muchos sistemas automáticos cuentan con una ampolla de vidrio u otro elemento de activación térmica. Cuando la temperatura aumenta como consecuencia de un incendio, el elemento de activación se acciona y libera el agente extintor.

Dependiendo del sistema, pueden utilizarse diferentes agentes extintores, entre ellos el polvo.

Los sistemas automáticos de extinción pueden mejorar especialmente la protección de zonas desocupadas o con poca presencia de personas. Pueden instalarse, por ejemplo, en determinados cuartos técnicos, almacenes u otras zonas en las que no haya personas presentes de forma permanente.

La solución más adecuada depende del tipo de riesgo de incendio, de las características del espacio que se desea proteger y del sistema utilizado.

Extintores específicos: incendios de baterías de ion-litio

Un riesgo de incendio cada vez más relevante tanto en empresas como en hogares son los incendios de baterías de ion-litio. Estas baterías se encuentran, entre otros dispositivos, en teléfonos móviles, ordenadores portátiles, bicicletas eléctricas, patinetes eléctricos y herramientas eléctricas.

Los extintores diseñados específicamente para este tipo de incendios pueden utilizar agentes extintores a base de agua y vermiculita, proyectados en forma de niebla fina.

El agua permite principalmente enfriar la batería y limitar el aumento de temperatura, mientras que las partículas de vermiculita pueden formar una barrera protectora sobre la batería.

Esta capa contribuye a aislar la batería y a reducir el riesgo de reignición.

Uno de los agentes utilizados para este tipo de extinción es la Aqueous Vermiculite Dispersion (AVD), una dispersión acuosa de vermiculita.

La vermiculita es un mineral natural que también se utiliza, entre otros ámbitos, en jardinería.

Los incendios de baterías de ion-litio presentan un desafío particular, ya que las baterías pueden volver a incendiarse después de que el fuego parezca haberse extinguido, entre otras razones debido a un fenómeno conocido como embalamiento térmico (Thermal Runaway).

Por ello, los extintores convencionales no son necesariamente adecuados para todos los incendios relacionados con baterías de ion-litio. En las zonas donde estas baterías se utilizan, cargan o almacenan, debe evaluarse si son necesarios agentes extintores específicos y medidas adicionales de protección contra incendios.

¿Cómo funcionan los agentes extintores de los extintores?

Cada tipo de extintor actúa sobre uno o varios elementos del triángulo del fuego: calor, combustible y oxígeno.

Comprender el funcionamiento de los diferentes agentes extintores permite entender por qué es fundamental elegir el extintor adecuado y por qué utilizar un agente incorrecto puede resultar peligroso.

Fire Triangle
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Agua (H₂O)

Elimina el calor enfriando el incendio y los materiales en combustión. Adecuada principalmente para incendios de clase A.

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CO₂ (dióxido de carbono)

Desplaza el oxígeno y contribuye a enfriar el incendio. Especialmente adecuado para determinados incendios de origen eléctrico.

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Espuma

Forma una capa sobre la superficie del combustible, limita el aporte de oxígeno y ayuda a evitar la reignición. Según el tipo de extintor, es adecuada para incendios de clase A y B.

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Polvo (fosfato monoamónico, según la formulación)

Interrumpe la reacción química en cadena de la combustión y extingue las llamas. Según el tipo de polvo y la homologación del extintor, puede utilizarse para incendios de clase A, B y C. Para los incendios de clase D existen polvos específicos para metales.

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Agente químico húmedo (acetato de potasio)

Enfría el incendio y forma una capa protectora sobre los aceites y grasas de cocina en combustión. Es adecuado para incendios de clase F.

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Agente específico para baterías de ion-litio (agua + vermiculita)

Enfría la batería y crea una barrera protectora que ayuda a reducir el riesgo de reignición.

Elegir el extintor adecuado

Elegir el extintor adecuado es fundamental tanto para garantizar la seguridad de las personas como para proteger los edificios y los bienes materiales.

Los diferentes riesgos de incendio requieren diferentes métodos y agentes de extinción. Utilizar un extintor inadecuado puede aumentar el peligro o contribuir a la propagación del incendio.

En España, la elección y distribución de los equipos de protección contra incendios deben realizarse teniendo en cuenta la normativa aplicable y las características del establecimiento. El Reglamento de instalaciones de protección contra incendios (RIPCI) establece, entre otros aspectos, los requisitos relativos a los extintores, su ubicación, señalización y mantenimiento.

Los extintores deben mantenerse en condiciones adecuadas de funcionamiento y someterse a las operaciones de mantenimiento establecidas en el RIPCI. Este reglamento establece diferentes periodicidades para las operaciones de mantenimiento y contempla, entre otros aspectos, comprobaciones periódicas de accesibilidad, señalización, estado de conservación y funcionamiento.

Además, las empresas mantenedoras deben documentar las operaciones realizadas y emitir el correspondiente certificado de mantenimiento periódico.

Una formación adecuada, un mantenimiento periódico y una señalización clara permiten identificar rápidamente los extintores y utilizarlos correctamente en caso de emergencia.

Al conocer los diferentes agentes utilizados en los extintores y su funcionamiento, las empresas pueden mejorar su protección contra incendios, proteger sus instalaciones y estar mejor preparadas para responder de forma rápida y segura ante un incendio.

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Asegúrese de que sus instalaciones están correctamente protegidas

No espere a que se produzca un incendio para actuar. Contacte con Scutum para evaluar las necesidades de protección contra incendios de sus instalaciones, seleccionar los extintores adecuados y organizar su instalación y mantenimiento.

De este modo, podrá asegurarse de que sus instalaciones cuentan con los medios de extinción adecuados para los diferentes riesgos de incendio a los que pueden estar expuestas.